Este temor tiene sus orígenes en la herencia, tanto física como social. Su origen está ligado con las causas del temor a la vejez y el temor a la muerte llevándonos a “mundos terribles” de los que no sabemos nada. Este temor procede de imágenes terribles en nuestra mente acerca de lo que puede suceder si la muerte llega. Tambien por la carga económica que puede representar.
Se ha demostrado que el 75% de los pacientes son hipondríacos (enfermos imaginariamente), porque la mente es poderosa, para bien o para mal, produciendo los mismos síntomas que si existiera la enfermedad.
La semilla del temor a la enfermedad anida en cada mente humana, la preocupación, el temor, el desanimo,
la desilusión en el amor y el fracaso en los negocios permiten que esta semilla germine y crezca.
Las desilusiones en el amor y en los negocios se encuentran a la cabeza de la lista de causas de temor a la enfermedad.
Síntomas:
Autosugestión: Es el hábito del uso negativo de la autosugestión buscando y esperando encontrar los síntomas de toda clase de enfermedad. “Disfrutarlas” y hablar de ellas como si fueran reales. Hablar de accidentes, operaciones y todas las formas de enfermedad. Probar remedios caseros, medicamentos y
cuanta cosa le recomiendan.
Hiponcondría: El hábito de hablar de la enfermedad, (imaginaria) concentrando la mente en ella y esperando la aparición hasta que se produce el colapso nervioso. Se produce como consecuencia del pensamiento negativo y nada lo cura, excepto el pensamiento positivo. Esto produce tanto daño como la enfermedada real.
Ejercicio: El temor a la enfermedad interfiere a menudo con el ejercicio físico adecuado y tiene como resultado el exceso de peso, haciendo que se evite la vida al aire libre.
Susceptibilidad: El temor a la enfermedad quiebra la resistencia natural del cuerpo y crea en él un estado favorable para cualquier forma de enfermedad con la que uno pueda ponerse en contacto.
Autoconsentimiento: Hábito de buscar un poco de simpatía con la enfermedad imaginaria. Mucha gente recurre a esto para faltar a su trabajo. Hábito de fingir una enfermedad para justificar su pereza o falta de ambición.
Falta de moderación: Hábito de usar el alcohol o narcóticos para eliminar dolores como los de cabeza, neuralgias, en lugar de buscar y eliminar la causa.
El temor a la enfermedad puede estar relacionado con el temor a la pobreza, especialmente en el caso de los hiponcondríacos, que se preocupan por la posibilidad de tener que pagar las facturas de médicos, del hospital, etc. Estas personas pasan mucho tiempo preparándose para la enfermedad, hablando de la muerte y ahorrando dinero para el cementerio y gastos de entierro, etc. Les encanta leer libros de enfermedades y anuncios de medicamentos.
No permitas que estos temores consuman tu vida.
LEE, ANALIZA Y ACTUA YA.
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